ACTUALIZACIÓN SOBRE MILITARIZACIÓN
Lo primero a señalar es que los nuevos hechos confirman la apreciación de que existe una relación inseparable entre la militarización y los otros ejes de nuestra campaña (ALCA, deuda, pobreza), teniendo en cuenta que existe por parte del gobierno de los EEUU una estrategia integral de dominación que se expresa en los planos económico, político, cultural y militar.
MÁS DE LO MISMO PERO PEOR
Hace poco días, titulares de los diarios anunciaban que este año no habrá maniobras militares conjuntas en Argentina. Enunciado tramposo si los hay. Efectivamente, en territorio argentino no habrá maniobras, pero –en letra más chica y /o en recuadro aparte, nos informan que- se harán en otros países del continente, con el mismo contenido y participarán efectivos militares de nuestro país. ¿Cuál es la diferencia?
La militarización se ha convertido en la herramienta privilegiada de la política estadounidense en el siglo XXI, para garantizar el acceso y monopolización de los recursos naturales estratégicos, para disuadir o reprimir las resistencias, para enfrentar la formación de bloques hegemónicos alternativos y para promover un cambio de normatividades que favorezca los intereses de los grandes capitales y de las estrategias globales del Estado norteamericano.
Las recientes modificaciones al Código Penal aprobadas por el Congreso Nacional constituyen un hecho altamente preocupante. Lo es en primer lugar por el contenido de las modificaciones; y lo es, también, por ser el resultado de fuertes presiones del gobierno de Estados Unidos y de las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs), lo cual no exime de responsabilidad a los legisladores que aprobaron el texto, pero agrava las cosas al poner en cuestión la soberanía de nuestro país.