Frente a las elecciones al parlamento europeo.
Actuar para erradicar el capitalismo y cualquier otra forma de opresión.
Por Damien Millet y Eric Toussaint.
Los defensores del capitalismo, y en primer lugar los dirigentes de la Unión Europea, han perdido toda credibilidad. Desde hace años pisotean los derechos de los pueblos, pero no dudaron en defender lo contrario de sus publicitados principios para organizar el salvamento de los bancos. Los partidos que están en el poder en Europa podrían haber actuado de otra forma, nacionalizando los bancos y recuperando el coste de esa operación con el patrimonio de los grandes accionistas y de sus administradores. El instrumento público de crédito así constituido podría financiar proyectos socialmente útiles, respetuosos con el medio ambiente, generadores de empleos, que al mismo tiempo garantizara el ahorro de los particulares. La crisis pone sobre el tapete propuestas descartadas durante la larga noche neoliberal, como la reducción radical del tiempo de trabajo (con contratos compensatorios y sin pérdida de salario) o la indexación de los salarios y de las ayudas sociales con el coste de vida. Europa necesita una nueva disciplina financiera: se debe abrir los libros de contabilidad de las empresas capitalistas a auditorías internas (sindicatos) y externas, reglamentar todos los productos financieros y prohibir a las empresas que tengan activos en un paraíso fiscal. Se debe transferir los grandes medios de producción, de comercialización, de las finanzas, de la comunicación y otros servicios al dominio público, retirándolos de las manos de los capitalistas. Es necesario promover de forma sistemática los bienes comunes.